Y así, con el deseo de Mateo, el mundo comenzó a transformarse. Personas de todas partes del planeta empezaron a trabajar juntas para hacer realidad ese sueño de un mundo más justo, más compasivo y más lleno de amor.
—Bien, Mateo. Ahora, pídele lo que quieras, ahora y siempre. Leer pideme lo que quieras ahora y siempre
—Eso es un deseo sin fronteras, Mateo —dijo cuando el joven hubo terminado—. No solo estás pidiendo algo para ti o para tu comunidad, sino para toda la humanidad. Y así, con el deseo de Mateo, el
Elías escuchó atentamente, con una sonrisa que crecía en su rostro. con el deseo de Mateo