Porque la ley pesa, y el hombre prefiere el vértigo de caer a la paciencia de aprender a volar.
No codiciarás la mujer ni el hombre del otro. El deseo no es un delito, pero la envidia es un veneno que se bebe solo.
No mentirás. La verdad tiene el peso de una roca; la mentira, el vértigo de la hoja que el viento olvida.
Honra a los que te dieron sombra cuando no tenías nombre. El padre, la madre, ese primer techo. Sin ellos, ni siquiera el pecado sería tuyo.
No fueron escritos con tinta, sino con el dedo de fuego sobre el lomo de la montaña. No piden opinión. No negocian con el polvo del que fuimos hechos.
Here’s a short original piece inspired by (The Ten Commandments), written in a dramatic, reflective tone suitable for a monologue, essay, or spoken word performance. Title: El Peso de la Ley Translation: The Weight of the Law (Spoken slowly, like stone grinding against stone)
El séptimo día, siéntate. Deja que la tierra descanse de tu prisa. El tiempo también necesita arrodillarse.
Una sola voz en el trueno. No hay otros dioses. Solo el eco que rompe espejos y promesas.






